viernes, noviembre 20, 2009

Rotunda melodía del motor
Rojo sol del Este sobre lozanas frentes
Hélices, planos, todo asciende
Rumbo al neblinoso firmamento
Fervorosa devoción aniquila el miedo
El sake templa las entrañas
Sitiados por el piélago y zarco abismo
Pronto, jóvenes y febriles
Serán hijos del viento divino


miércoles, noviembre 04, 2009

EL BESO DEL TÍO ABEL

Elegantemente vestido, el tío Abel posó sus labios sobre mi mejilla al tiempo que introducía una moneda en mi pequeña mano.

Dejó en la angostura entre los dos rostros el olor a carmín, mezclado con el aliento de tabaco mentolado y varias esencias más.

De nuevo supe que el tío Abel había pasado la mañana vestido de mujer mirándose en el enorme espejo del majestuoso tocador familiar, bajo el arco de falsa yesería almohade del que suspendía una enorme y gruesa cortina roja, como de opereta. Le delataba en la cercanía la fragancia de rosas.

Descubrí en aquel instante que el viento se aproximaba.

El tío Abel sufría dos enfermedades del alma: La locura del viento solano y el pago del amor.

viernes, octubre 16, 2009

BANQUERO = TRILERO

"Usted quiere evitar contagiarse de la fiebre del dinero. Este tipo de actividad está lleno de sentimientos de hostilidad y lujuria. Tendría que ver lo que les influye a algunos de esos tipos. Acuden al mercado con el corazón lleno de crimen"

(Carpe Dieem. Saul Bellow)

martes, junio 02, 2009

ADIÓS AMIGO CURRO

Qué queda después de tu muerte,
acaso ser por otros vivido,
el daguerrotipo de los recuerdos,
los dorados movimientos de las cervezas
mientras bailabas Twist con letras en francés
sobre la silla de ruedas.

Tus noches de insomnio,
cuando pedías que te hablaran
de los recuerdos, como los cuentos
para dormir a los niños.

La mujer que no podías penetrar
y de cuyo sexo se alimentaba tu boca.

La eterna repetición del accidente,
¡no pude verlo y evitarlo!
¡no pude verlo y evitarlo!

¡Por Dios!, no lo repitas más,
deja ya el mantra.

Cuando te sacaron de la cabina,
y notaste la liviandad de tus piernas,
cual marioneta de quebrados hilos.

Últimamente visitabas la iglesia,
sabías que para el viaje
que habías decidido emprender
no había carta de vuelo,
rumbo, ruta, derrota.

Acaso buscabas en aquel altar,
en el oro del sagrario y el misterioso cáliz,
la hostia que depositada en tu lengua
por las temblorosas manos del hechicero,
te daría algún vector para guiarte
en tu viaje a la nada.

Después, media botella de Ron,
Deprax a puñados,
una caja de Orfidal,
tu enfisema hizo el resto.

Luego, como dijo el poeta:

¡Nadie por fin! ¡El ser perfecto!

Te dejo el Twist que cuando te emborrachabas, bailabas frenéticamente con el cuerpo hacia atrás y la silla a dos ruedas, para acojono de los amigos.


jueves, abril 30, 2009

C'est la vie

Tú, tan putamente bebido,
perseguido por invisibles cuchillos,
desnudo de alma,
sin gestos ni palabras,
solo en tu propia fuga
y las noches de besos negros.

Vuelves a Oujda,
envuelto en humo de hachís,
para llorar la ausencia de Jalid.

Yo, viéndote morir,
mientras enciendo el motor de estribor.

miércoles, abril 22, 2009

Dejo aquí un gran poema del poeta y buen amigo Manolotel.
deloscaminosandados.blogspot.com. (manolotel)

Petitoria
Devuélveme el viejo itinerario,
las copas de los árboles violetas y aquella sahariana
que se quedó una tarde al borde del pretil.
A cambio te daré un baile de salón donde la música,
detenida en el aire, nos llueva, nos empape.
Devuélveme el envés de mis cartas de amor,
lleno de garabatos, el jilguero que en verano volvía
a meterse en su jaula, el reloj de mi padre,
del que nadie -sin cuerda - ya se acuerda.
A cambio te daré un estudio del sol que ambos hicimos
desde el borde del mar y algas de espuma.
Devuélveme mi antigua soledad, la que ensayaba
perdiendo la esperanza, un libro azul sin título
y anónimo cuyo turbio secreto solo yo conocía,
mis acciones perversas en aquel cuarto oscuro.
Yo a cambio te daré el nombre que te daba
salado e impalpable a través de los párpados.
Devuélveme la escarcha de tu seno,
la reunión de las horas debajo de las sábanas,
la inapelable decisión del viento
que se llevó un pañuelo con tus dos iniciales.
Yo te daré la vida que he guardado a diario,
la que escribí después de imaginarte,
el fin que no has tenido en mi memoria.
Devuélveme la voz y te daré una rosa
Y no me ames.

jueves, marzo 19, 2009

TRAVESTI

Coincidimos, como tantos amaneceres,
oculta ya la enorme luna de pomelo,
mientras el sol rompe la noche,
y transforma las calles en blanco y negro,
en este bar que huele a licores y ácida cerveza.

Atrapas la raída copa con tus
temblorosas y masculinas manos,
deberías repintarte las uñas,
Sorbes con lentitud el coñac,
mientras observo tu negro pelo.
El perfil y la piel de tu rostro
me recuerdan a Anna Magnani.
Yace el perenne cigarro mojado
con la boquilla señalada de carmín
vivo aún en el cenicero
mientras prendes otro pitillo,
y pierdes la mirada en el amarillento techo.

De tus cansados labios,
proyectas elegante y suave el humo,
repica la tos.
Esta madrugada, tienes el pelo casi ordenado,
el carmín de los labios
menos desdibujado por el trabajo.
Has vuelto a quitarte los zapatos de aguja,
tienes los pies hinchados,
como siempre, te costará ponértelos de nuevo,
cansada de intentarlo,
quedarán derramados por el suelo.
Y, cuando el coñac te libere del dolor,
marcharás descalza hacia la salida,
con elegante andar,
las medias rotas,
los zapatos colgados de tus manos,
bailando al ritmo de tus pasos.
Te observo mientras te pierdes
por la calle sin esquinas.
Lo he notado en tu mirada de neón.
No fue buena la noche